Santiago de Compostela, La Coruña, España

Tú y tus barreras.

He aprendido que con el tiempo, nos ponemos esa coraza que una vez puesta, te acostumbras y no la quitas. He aprendido que las personas nuevas que llegan a tu vida tienen que superar aún más barreras para poder llegar dentro. Y lamentablemente, así nos va. He aprendido que evitamos antes el golpe a arriesgarnos, evitamos conocer a personas maravillosas por culpa de un pasado lleno de heridas. 
No es fácil el confiar en alguien después de haber sufrido tantas decepciones, no es fácil el confiar en alguien como lo hacíamos en un principio. Ahora todo es más difícil. 
He aprendido que medimos a la gente con otros ojos, poniendo el freno antes que dejar acelerar al corazón. He aprendido que se ha convertido en costumbre rechazar a todo aquel que llega nuevo.

Pocos son los que aguantan, la verdad. Muchos se van al segundo intento de estar cerca de ti. Y sabes que la culpa, en parte, es tuya. Digo en parte porque eres tú quien decide el levantar esos muros tan altos, casi imposibles de traspasar. El pasado sirve para aprender, y quizás tú no aprendiste la lección correcta del ayer. Tal vez ese dolor que llegó en algún momento, eclipsó todo lo bueno.

Quizás te hayas equivocado al protegerte tanto a ti mismo. No digo que esté mal pero...¿ estás segur@ de que eres más feliz ahí encerrad@? He aprendido que seguir oculto en ese castillo que te has construido no sirve para nada. Derríbalo y arriésgate a ver qué pasa. Porque por mucho que pueda llegar a doler de nuevo, te estás perdiendo cosas increíbles por seguir eligiendo ver la vida pasar desde esa comodidad de tu zona segura. Tal vez sea hora de volver a ser feliz, a confiar en todo lo que la vida te tiene reservado. 
Y sí, puede que algún día alguien te vuelva a romper por dentro. Pero, si sigues encerrad@, no habrá nadie que pueda recomponer,uno a uno, todos esos pedacitos.
Te confieso que.... Diseñado por Mi.