Santiago de Compostela, La Coruña, España

Querida soledad.

Querida soledad:

Te agradezco tu presencia prolongada, que me acompañes por las noches y a veces durante el día. Te doy las gracias por ser una parte de mi vida puesto que sin ti, no valoraría la compañía. Gracias por regalarme ese reloj que parece roto, un reloj que marca siempre la misma hora, como si el tiempo no pasase para ti.
Gracias por conseguir explicarme el valor de tener a alguien a mi lado. Gracias por ser la predecesora de los momentos más felices de mi vida. Gracias por aparecer cuando menos te necesito y por irte cuándo ya me había acostumbrado a ti. Gracias por ser juez y verdugo, pues no me haces bien pero tampoco entiendo lo que me propones. Gracias por darme ese silencio por las noches a cambio de una felicidad inexistente. Te doy las gracias, por aprovechar mis días grises para sumergirme en el carmesí amargo de recuerdos innecesarios. Quería agradecerte todo lo que has hecho por mi y despedirme. Creo que ha llegado el momento de reemplazarte y de alejarte durante un tiempo, mi querida fría y agobiante soledad.
Te confieso que.... Diseñado por Mi.