Santiago de Compostela, La Coruña, España

No hizo falta nada.

No bastó ni una palabra, ya que la manera en la que me miraste supo decir mi nombre. Pude sentir la serenidad de tus pestañas en el fondo de mis pupilas, y en ese mismo instante supe que quería conocer yo el tuyo. Preferí perder la cordura por un par de besos tuyos y ver tu sonrisa, que me proporcionaba la sensatez que buscaba. No sólo llegaste, lo hiciste en el mejor momento. Quizás tu intención sea particular, o quizás de verdad viniste para cambiarme el mundo. Quizás sólo es esto, ¿y si es sólo esto?... Que rápido supiste estremecerme la piel.
Tiemblo, porque me imaginé besándote diez veces antes de besarte, antes de siquiera conocerte. Afilemos nuestras intenciones, sin olvidar las caricias porque podríamos llegar a querernos o quizás,  ya no exista un camino de vuelta.
Quiero encontrarte en mis sueños y que te quedes sin hay pesadillas, quiero ver tu sonrisa perfecta cada mañana al despertar. Intenté evitarte problemas, la verdad, es que quise acomodar las intenciones en un lugar lejos, no te imaginas cuanto miedo le tenia a tus besos. La intriga apareció cuando tus manos supieron responder a mis anhelos.
Juro quitarme la venda de los ojos, pero no hagas que empiece a quererte, porque todavía estamos a tiempo de no meternos en problemas...pero decide rápido, porque los latidos empiezan a aumentar y no quiero volver a equivocarme.
Te confieso que.... Diseñado por Mi.