Santiago de Compostela, La Coruña, España

Estabas equivocada.

Le hicieron demasiado daño.Todos le decían que ella no era la persona que estaban buscando. Y con cada golpe fue sintiéndose peor, hasta pensar que nunca llegaría esa persona que fuese realmente sincera, esa que le diese un poco de lo que necesitaba o que marcase un antes y un después en su vida.
Con el paso del tiempo fue perdiendo la esperanza y veía como a su alrededor todos encontraban a alguien, como eran felices o al menos lo aparentaban. Eso hacía que ella se sintiese peor y llego a creer que no había salida, que nadie se fijaría en eso que otros no supieron ver. Que nadie se fijaría en esos pequeños lunares , que nadie se fijaría en que sus ojos tenían un brillo diferente según su estado de ánimo.Llegó a pensar que nadie echaría de menos sus manías, sus chistes, el calor de sus abrazos, su amor incondicional a las caricias o el sabor de sus labios.

Pronto descubrió que estaba equivocada.
Te confieso que.... Diseñado por Mi.