Santiago de Compostela, La Coruña, España

Cierra los ojos y siente.

Estoy cansado de esos refranes que la sociedad ha inventado, limitando nuestra forma de ver el mundo y cambiando, incluso, nuestra forma de sentir.

No es cierto eso de que la vida son dos días, ni un suspiro ni tampoco cuatro polvos. No corras si no quieres, si no estás preparada o si por algún motivo el miedo no te deja avanzar. No le hagas caso a esas frases típicas que escuchamos toda nuestra vida y deja para mañana lo que no sientas que tengas que hacer hoy.

La vida, señores y señoras, está llena de carreras, carreras de cien metros lisos y de maratones así que no dejes que la sociedad limite tus sentimientos. No tengas miedo a pisar el acelerador cuando el corazón te indica el destino  ni tampoco permitas que la creencia de la gente te agobie con su "vas demasiado rápido".

Que no te importe lo que diga la gente, esa misma gente que en el fondo no te quiere y no le importas absolutamente nada. No permitas que juzguen tus sentimientos y den un veredicto, puesto que el tiempo no determina lo que sentimos. No consientas que tachen de insensato al amor o al saber querer.

 Lo que si es cierto es que no soy adivino, ni tengo dotes de mentalista, tampoco sé si existe alguien que vaya a quererte como tú quieras pero si estoy seguro de que hay alguien que te querré, te querrá mucho y bien, si le dejas. Y es que llegará esa persona que consiga explicarte como si del ajedrez se tratase, que cuidará a su reina bajo cualquier circunstancia. Llegará quien acepte tus manías, tus momentos de rabia y aún estando en ese momento, consiga transformar todo lo mano en una sonrisa, acompañada posteriormente de una carcajada. Recuerda que vale la pena quien te la quita, no quien te la da.

Recuerda que nunca has sido frágil ni débil y aunque podrías bajar tu misma la luna o cualquier constelación, llegará alguien que esté dispuesto a hacerlo por ti sin importarle nada más que el mero hecho de hacerte feliz.

Es por esto, que hay momentos que tienen mucho más de Con quién, que De dónde. Canciones que nunca han sonado tan bien como cuando la has escuchado a su lado y lugares que por mucho que los conocieses has acabado descubriéndolos con él.

Cierra los ojos y siente, siente.






Santiago de Compostela, La Coruña, España

Acuérdate.

Acuérdate de mi, cuando necesites un abrazo sin pedirlo, un beso de los que te daba incluso cuando no los esperabas o aquella sonrisa que definía a la perfección lo que sentíamos.

Acuérdate de mi, cuando ya no hayan más instrumentos que tocar ni nadie pueda seguir componiendo aquella sinfonía que los dos inventamos.

Acuérdate de mi, cuando alguien te mienta mirándote a los ojos y veas la verdad reflejada.

Acuérdate de mi, cuando todo vaya mal y no tengas un pecho al que acudir buscando socorro ni unos labios preocupados por darte consuelo.

Acuérdate de mi, cuando lleguen esos días grises en los cuales parece que el mundo está en tu contra y necesites un abrazo sin pedirlo, un beso inesperado o los consejos enredados en caricias.

Acuérdate de mi, cuando te des cuenta de que siempre estuve a tu lado, incluso cuando tú dejaste de estarlo. Recuerda lo que sentías, al verme aparecer por la puerta, bajando la mirada al suelo con esa sonrisa a punto de explotar.

Acuérdate de mi, cuando necesites que te escuchen sin juzgarte, que te consuelen sin entenderte y que te quieran sin motivo pero por mil razones.

Acuérdate de mi, cuando ya no tengas mis mensajes esperando a ser leídos, aquellas palabras "empalagosas" ni esos detalles que tanto me preocupaba en que valorases.

Te acordarás de mi, cuando alguien te haga llorar, porque yo te hice reír y aún así preferiste salir corriendo.

Te acordarás de mi, cuando necesites a alguien para contarle aquellas historias que nos sabíamos de memoria...

Te acordarás de mi, cuando sientas ese vacío que me preocupaba tanto por llenar y no fue suficiente.





Santiago de Compostela, La Coruña, España

Me gustas...

Hoy seré sincero contigo al decirte que me resulta imposible definir lo que siento por ti. Me resulta imposible describir todas las sensaciones que recorren mi cuerpo al escuchar tu nombre y es que, aunque tengo claro que aún no te quiero, sí que existen un amor que crece poco a poco con cada palabra, cada gesto y con cada beso.

Quién sabe si mañana podré explicarte esa sensación que recorre mi cuerpo cada vez que te veo, esas mariposas revoloteando sin parar y esa sonrisa que se apodera de mi rostro al sentirte cerca.

Y es que detrás de cada mensaje de "Buenas días pequeña", "Buenas noches enana" o de un simple "Me gustas" se encuentra algo mucho mas complejo que nos ha encontrado de repente y sin buscarlo. Supongo que así es como la vida nos demuestra que las mejores personas llegan a tu vida sin llamar a la puerta en un momento dónde la llave yacía escondida en lo más profundo de nuestro pecho.

La verdad, es que ninguno de los dos esperábamos que esto ocurriese, pero le doy gracias al destino por haberte puesto en el mío tan de repente, tan oportuna.

Hoy seré sincero contigo al decirte que aunque aún no pueda decirte un "Te quiero", hay mucho más amor en cada detalle, en cada mirada y en cada caricia del que te puedas imaginar y probablemente del que jamás hayas imaginado. 

Y es que a pesar de que necesite tiempo para llegar a amarte, quería decirte que cada día que paso a tu lado 𝓶𝓮 𝓰𝓾𝓼𝓽𝓪𝓼 un poquito más.


Santiago de Compostela, La Coruña, España

Déjame

Déjame besarte rápido, lento, fuerte y suave.

Déjame contarte mis mis sueños, mis pesadillas, mis miedos, defectos y virtudes.

Déjame decirte lo que pasa por mi cabeza cada vez que me miras, me besas o me abrazas.

Déjame explicarte que los miedos no son invencibles y que conmigo no tendrás que tener ninguno.

Déjame narrarte todos y cada uno de mis textos en los cuales tú eres la protagonista.

Déjame mostrarte lo que significa querer de verdad, sin miedos, sin preocupaciones y sin maldad.

Déjame decirte que me encanta esa sonrisa pícara que me vuelve tímido por momentos.

Déjame decirte que me encantan tus labios, tu nariz, tus ojos y tus manos entrelazadas con las mías 
formando una forma geométrica perfecta.



Déjame 
       y prometo que me quedaré.
     

Santiago de Compostela, La Coruña, España

Recuerdos.

Hoy te escribo desde mi cama. Llena de recuerdos, sensaciones, caricias, lágrimas e ilusiones. 

Mire a donde mire todo me recuerda a ti. Las fotos en la pared, las sábanas, esas que nos daban la intimidad y la confianza para hacer mil locuras juntos. Las que te tapaban cuando tenias frío mientras yo te abrazaba lo más fuerte que podía. 
Hoy me he levantado triste, triste porque una parte de mi, quiere volver a verte mientras que la otra, me dice que siga adelante. Triste porque recuerdo todos y cada uno de los momentos en los que soñábamos despiertos, uno al lado de otro, planeando mil futuros posibles, o al menos, eso creíamos. Triste porque te empiezo a olvidar, y no, no es fácil ver como vuelve el miedo mientras conozco a otra persona, no es fácil pensar en ti, mientras beso otros labios. Pero sobre todo, no es fácil porque pienso que lo que nos pasó, volverá a ocurrir pero ahora, será otro el que ocupe tu lugar, el que me acurruque con las sábanas, el que me de besos en el cuello y me vuelva loca, el que se siente a mi lado y me haga sentirme especial, el que consiga que me olvide de todo lo que hay a nuestro alrededor y solamente me importe él. Tengo miedo a sufrir, a que esta vez me duela incluso más que la anterior. Tengo miedo a enamorarme, pero ahora más de lo que lo estuve por ti, y de que todo se vuelva a torcer. Tengo miedo de querer tanto, que me olvide de mi misma. Tengo miedo a depender de esa persona, otra vez. 

Solo quiero que sepas que "Te quise, Te quiero y Te Querré" pero ahora es otro el que ha conseguido juntar esas piezas del puzzle roto que dejaste, y es él quien hace lo imposible por buscar esas piezas y decirme que no dejará que se rompa otra vez. Quería decirte que no te odio, porque odiar es un sentimiento muy fuerte, pero lo que no supiste valorar en ese momento, ahora es otro el que está haciéndolo. Espero que no te duelan estas palabras, o quizás si, pero quiero que sepas, que se terminó. Se terminó el echarte de menos, el mojar la almohada recordándote, el dormir poco, el ponerme triste al ver las fotos... Ahora, ahora empiezo a ser feliz. "Nunca dejes de sonreír, porque nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa"

Santiago de Compostela, La Coruña, España

Quédate.

Dime que también te sucede lo mismo que a mi, que los nervios se apoderan de ti al verme, que sientes como tus manos encajan a la perfección con las mías o que el estómago se te alborota y el corazón late lleno de ese sentimiento que es casi imposible describir. Dime si también se te ponen los ojos brillosos cuando discutimos, que se te eriza la piel cuando te doy un beso, que no controlas tus labios pues siempre tienen mi nombre. Dime que me piensas día y noche y aún así te faltan horas para estar conmigo, que sueñas despierta o dormida mil maneras de pasar el tiempo juntos. Dime que retumba tu alma cada vez que lees esas palabras que solamente te dedico a ti.

Recuérdame que esto no es una fantasía y dime cómo te desordeno hasta el pensar.

Dime todo eso, pero primero, prométeme que no te irás corriendo a la primera de cambio ni a la segunda. Que te quedarás fisica o mentalmente, llueva o haga sol. Pero Quédate.


Santiago de Compostela, La Coruña, España

Ilusiones equivocadas.

Por un instante creí que serías tú la persona que hacía mucho me hubiese gustado encontrar pero una vez más estaba usando al corazón como abogado, juez y verdugo dejando a la razón de lado. Llevaba tiempo pensando que era demasiada casualidad para ser verdad, que las cosas así no suelen aparecer y quedarse durante mucho tiempo, efímero, esa es la palabra. Una vez más me dejé llevar por lo que mi corazón sentía al verte sin hacerle caso a lo que mi cabeza me susurraba. Tal vez la culpa sea mía, por llenarme de ilusiones vacías de significado o quizás por soñar incluso estando despierto. No te voy a mentir y te diré que me ha dolido todo lo que ha pasado puesto que en ningún momento me esperaba esas palabras que rozaban el desprecio mezclado con un toque de indiferencia. En la gran mayoría de situaciones diría que cuando algo termina hay un culpable, pero en este caso no existe ninguno ya que no quisiste empezar nada tan siquiera. Te agradezco las tardes huyendo del sol, buscando la sombra para poder mirarnos y besarnos. Te agradezco los paseos interminables donde el tiempo jugaba en nuestra contra, las miradas que creía llevaban más significado que un simple "Me gustas", los mensajes de "Buenos días" y de "Buenas noches", que eran la forma perfecta para empezar el día con una sonrisa. Gracias por todo.

Ahora que te he conocido y te aseguro que desde el cariño puedo decirte las cosas que desde mi humilde opinión tendrías que intentar mejorar.

Vuelve a ser aquella persona cariñosa, alegre, romántica, sensible y risueña. Vuelve una vez más a ser la persona que te hubiese gustado ser y no la que te han impuesto que seas. No dejes que nadie cambie de nuevo a esa mujer que cualquier hombre se volvería loco por tener, puesto que ya eras perfecta antes.
Ama, encuentra a la persona que de verdad llene ese corazón y ama, pero recuerda buscar a alguien que te ayude a ser mejor persona día a día y que te ayude a llegar a esos adjetivos que te marcaba arriba, pues encontrar a alguien que te los quite hoy en día, es muy fácil.

Gracias por todo y te deseo lo mejor.
Te confieso que.... Diseñado por Mi.